En un sueño tan inmenso como el cielo, donde las estrellas
se conjugan con el verso, donde la luna se hace una con la rima, donde tú te
haces musa de todas mis poesías.
Ahí, solo ahí te tengo, donde el cielo es tan grande y tan perfecto, donde los colores le dan vida a lo incierto, donde ya no existe oscuridad desde que te sueño.
Ahí, solo ahí en mis sueños, donde eres más que prosa, donde
eres más que un verso, donde te has convertido sin saberlo en mi más grande y
preciado anhelo, anhelo de ser tuyo, anhelo de que seas mía, anhelo de que
algún día tu vida se conjugue con la mía.
Pero mientras llega la realidad del verso, seguiré soñándote
en poesía, para que así tu nombre siga acoplándose con la rima de esta vida mia.